El termo y el mate son de esas cosas que todo el mundo cree saber elegir hasta que compra uno que pierde calor a las dos horas. Estos son los datos que realmente importan, más allá de la marca o el diseño.
Capacidad del termo: litros según cuánto tomás
Como referencia: 1 litro alcanza para una sesión de mate de una persona sin recargar demasiado seguido; para compartir o para toda una tarde, 1.5 a 2 litros rinde mucho mejor. Un termo más grande de lo que necesitás termina siendo un peso extra para cargar.
Acero inoxidable: no todos retienen igual el calor
La cantidad de horas de “agua caliente” que promete la publicación depende mucho de la calidad del aislamiento interno, no solo del material exterior. Las reseñas reales de otros compradores sobre cuántas horas mantiene la temperatura son más confiables que el dato de marketing del producto.
Pico cebador: comodidad que se nota todos los días
Un termo con pico cebador (chorro fino y controlado) evita que se te vuelque agua o cebes mal el mate — es una diferencia chica en el papel pero se siente todos los días de uso.
Mate: calabaza, madera o acero
La calabaza necesita curado antes del primer uso y mantenimiento (no lavar con detergente, dejar secar bien) para no criar hongos. Los de acero inoxidable o silicona no necesitan curado y son más simples de mantener, aunque muchos prefieren el sabor que da la calabaza con el tiempo.
Bombilla: filtro y material
Una bombilla con buen filtro (más orificios, más finos) evita que se tape con la yerba — es más importante que el material (acero vs. alpaca) para el uso diario real.