El taladro es la primera herramienta eléctrica que casi todos compran, y también una de las que más se elige mal: por exceso (algo profesional para colgar dos cuadros) o por defecto (uno que no perfora una pared de ladrillo). Esto es lo que conviene mirar.
Taladro, percutor o atornillador
Un atornillador inalámbrico alcanza para armar muebles y perforar madera o chapa fina. Un taladro percutor es el más versátil para la casa: perfora madera, metal y paredes de ladrillo. Para hormigón o perforaciones grandes y frecuentes, lo que necesitás es un rotomartillo, que golpea con mucha más fuerza.
Con cable o inalámbrico
Los de cable dan potencia constante y suelen ser más económicos. Los inalámbricos son mucho más cómodos para trabajar en cualquier lugar. Si vas por uno inalámbrico, fijate el voltaje (12V para tareas livianas, 18-20V para uso general) y si incluye batería y cargador, porque muchas publicaciones venden la herramienta sola.
Potencia y velocidad variable
En los de cable, la potencia en watts da una idea de la fuerza. La velocidad variable y la reversa son fundamentales: permiten empezar despacio para que la mecha no “patine” y sacar tornillos. El embrague regulable evita pasar de rosca o romper la cabeza de los tornillos.
Mandril y accesorios
El mandril de 13 mm acepta la mayoría de las mechas de uso doméstico. Los mandriles autoajustables (sin llave) son más prácticos. Muchos kits vienen con mechas y puntas: suman, pero no sacrifiques calidad de la herramienta por un maletín con muchas piezas.
Ecosistema de baterías
Si pensás sumar más herramientas inalámbricas (amoladora, sierra, lijadora), conviene elegir una marca cuya batería sirva para toda su línea: a la larga ahorrás bastante comprando las siguientes herramientas sin batería.