El cochecito es una de las compras más importantes de la llegada de un bebé: se usa todos los días durante años. Hay muchos tipos y precios, y conviene elegir según tu rutina real, no según el modelo que más se ve.
Tipos: travel system, cochecito o paragüitas
Un travel system combina cochecito, huevito para el auto y a veces moisés: práctico si te movés mucho en auto. Un cochecito convencional reclinable acompaña desde recién nacido. El paragüitas es liviano y compacto, ideal para cuando el bebé ya se sienta solo o como segundo cochecito para viajes.
Reclinado total para recién nacidos
Los primeros meses, el bebé tiene que ir acostado. Si vas a usar el cochecito desde el nacimiento, verificá que el respaldo se recline totalmente o que incluya moisés o capazo.
Peso y plegado
Lo vas a plegar y cargar muchas veces por día: subirlo al auto, al colectivo o por escaleras. Un cochecito liviano y que se pliegue con una mano hace una diferencia enorme. Medí también el baúl del auto.
Ruedas y suspensión según dónde vivas
Las ruedas grandes y con suspensión van mejor en veredas rotas y adoquines; las chicas son más maniobrables en shoppings y lugares cerrados. Las ruedas delanteras giratorias con traba son lo más versátil.
Seguridad y detalles prácticos
Buscá arnés de 5 puntos, freno fácil de accionar, capota que proteja del sol y canasto inferior amplio. Revisá que cumpla con las normas de seguridad y leé las opiniones de otros padres sobre la durabilidad.