Cambiar el celular es una de las compras que más se postergan y más se sufren cuando sale mal. La clave es no pagar por funciones que no vas a usar y no quedarte corto en lo que sí usás todos los días: batería, cámara y memoria.
Memoria: RAM y almacenamiento
Para un uso normal (WhatsApp, redes, fotos, home banking) buscá al menos 6 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento. Con 64 GB el teléfono se llena en pocos meses, sobre todo con fotos y videos de WhatsApp. Si jugás o grabás mucho video, apuntá a 8 GB de RAM y 256 GB.
Batería y carga
Una batería de 5.000 mAh llega tranquila al final del día en casi cualquier equipo de gama media. La carga rápida (25 W o más) es muy cómoda, pero revisá si el cargador viene en la caja: muchas marcas ya no lo incluyen.
Cámara: no te guíes por los megapíxeles
Un sensor de 50 MP no garantiza buenas fotos. Importa más la estabilización óptica (OIS), que evita fotos movidas de noche, y el procesamiento de la marca. Las cámaras macro de 2 MP que suman algunos equipos sirven de poco: no las tomes como ventaja.
Pantalla
Las pantallas AMOLED tienen mejores negros y se ven mejor al sol que las LCD. Una tasa de refresco de 90 o 120 Hz hace que todo se sienta más fluido al scrollear.
Actualizaciones y garantía
Un celular con varios años de actualizaciones de sistema y seguridad dura más y es más seguro. Comprá en tiendas oficiales o vendedores con buena reputación, verificá que sea versión para Argentina (con garantía local) y que funcione con todas las bandas 4G y 5G de tu compañía.
Si además estás pensando en un reloj inteligente, mirá nuestra guía de smartwatch.