Empezar a tocar la guitarra es una de las mejores decisiones que se pueden tomar, y la primera guitarra influye más de lo que parece: una incómoda de tocar es la razón número uno por la que muchos abandonan. Esto es lo que conviene saber antes de comprar.
Criolla, acústica o eléctrica
La criolla (cuerdas de nylon) es la más recomendada para empezar: las cuerdas son suaves con los dedos y es ideal para folclore, pop y aprender acordes. La acústica (cuerdas de metal) tiene un sonido más brillante, ideal para rock y pop, pero cuesta un poco más al principio. La eléctrica necesita amplificador, pero las cuerdas son finas y fáciles de presionar.
Tamaño adecuado
Para chicos existen guitarras de 1/2 y 3/4. Un adulto o adolescente usa tamaño 4/4. Una guitarra demasiado grande para el cuerpo hace todo más difícil y frustrante.
Comodidad: la altura de las cuerdas
La “acción” es la distancia entre las cuerdas y el mástil. Si es muy alta, cuesta presionar las cuerdas y duelen los dedos. Las guitarras de entrada de gama a veces vienen mal calibradas: una calibración en un luthier es barata y transforma la experiencia.
Maderas y construcción
En guitarras de inicio es normal que sean de madera laminada: está bien. Las de tapa maciza suenan mejor y mejoran con los años, pero cuestan más. Más que la madera, para arrancar importa que el mástil esté derecho y que afine bien.
Combos y accesorios
Muchos combos incluyen funda, afinador, púas y cuerdas de repuesto: son muy útiles para empezar. En las eléctricas, revisá si el combo trae amplificador y cable. Un afinador (aunque sea una app) es indispensable desde el primer día.